El coronavirus fuerza a los ciudadanos al ahorro - AEPF

El coronavirus fuerza a los ciudadanos al ahorro

Small fantastic island with a house and backyard in women's hands.

Desde el comienzo de esta pandemia del COVID-19, muchas familias se encuentran en una situación en la que algunos miembros han perdido sus empleos o han visto disminuidos sus ingresos.

Esto ha provocado que vivan de sus ahorros y de otro tipo de ingresos como los subsidios de desempleo e incluso, como sucedió en la crisis del 2008, de las pensiones de los familiares.

Varios países han anunciado, a medida que esta pandemia avanza, que se acerca una recesión económica global de la cual no somos capaces de predecir ni su intensidad, ni su duración. Lo que si tenemos claro es que la caída del PIB no será menor del 9% con el impacto tremendo que eso provocará en la economía familiar.

 

Situación actual de las familias durante la pandemia

Aunque muchas personas también han podido adaptarse al teletrabajo igualmente se han visto con dificultades para poder protegerse financieramente frente al coronavirus.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta, es la situación de las familias extendidas y nucleares las cuales son las que más prioridad le han dado al ahorro. Por otra parte, el distanciamiento social ha evitado los gastos por ocio en salidas a restaurantes, viajes y demás actividades extraordinarias.

Como hemos visto, este tipo de familias son las que mejores medidas han tomado para proteger sus carteras tras los efectos del COVID-19. Desde hacer inventarios de los productos de mayor necesidad en el hogar hasta horarios rigurosos para comer.

Siguiendo con el caso de las familias que tienen más gastos, como son las extendidas, nucleares y monoparentales, os facilitamos unos tips sobre ahorro e inversión para las familias tras el covid-19:

  • Saber cuáles son los gastos familiares, es decir, saber en qué se está utilizando el dinero para establecer un orden de prioridades de manera mensual o trimestral. Hay que discernir el consumo básico, de media el 70% del gasto, del consumo secundario, el 30% restante. Es sobre este último  sobre el que se puede actuar para maximizar el ahorro.
  • Una vez que se determine el gasto en consumo, hay que crear en primer lugar el fondo de emergencia, una cantidad equivalente a tres meses de consumo, y después darle destino al ahorro invirtiéndolo de forma eficiente, eficaz y coherente con los objetivos vitales de la familia.

Sin lugar a dudas, las familias monoparentales son las que están teniendo más problemas a la hora de afrontar esta crisis. Son familias sin un colchón financiero,  que les puede dar un sosiego hasta que todo vuelva a reactivarse de una manera normal y con una única fuente de ingresos.

Los hogares monoparentales con hijos son los que concentran el mayor recorte de ingresos: un 19,4 % pierde entre el 20 y el 50 por ciento de su salario; un 11,5 % entre el 50 y el cien por cien: y un 13,6 % menos del 20 %.

 

Familias unipersonales y sin hijos: ¿Cómo se comportan ante el ahorro y la inversión en este momento?

Aquellos hogares que estén conformados por familias unipersonales o sin hijos aunque si se han visto afectados por la pandemia del coronavirus, han podido sobrellevarla un poco mejor, ya que llevan un racionamiento y control de su economía más calmado comparado con los otros estilos de familia, que de alguna manera tienen mayores responsabilidades en relación con los hijos.

Los principales consejos para tener una “armonía financiera” es realizar aquellos gastos que sean necesarios y que nos proporcionen niveles de tranquilidad suficientes  para poder realizar nuestras actividades cotidianas, sin dejarse llevar por la histeria colectiva del gasto cero.

Los hogares unipersonales formados por mayores de 65 años son los que menos han sufrido el impacto económico de la pandemia debido a que sus ingresos suelen estar vinculados al cobro de una pensión.

En conclusión:

Aprovechad este momento para revisar los hábitos de consumo y de ahorro, el fondo de emergencia (si no lo tenemos ponerlo como prioridad una vez se vuelva a normalidad) y ponerse como propósito buscar la forma de equilibrar consumo presente y futuro.