Probablemente en unos años no tan lejanos, cuando alguien se jubile se encontrará con una pensión no satisfactoria, por escasa, poca inversión en activos financieros y un patrimonio importante, muy importante, materializado en su vivienda. Pero, ¿puede ayudar la vivienda en propiedad a mi pensión? Es por ello que para algunos próximos jubilados, la vivienda podrá ser un excelente complemento de su pensión.

«No quiero vender la vivienda pero necesito dinero»

No venda, tendrá entonces que renunciar a alguna parte de su casa y alquilar una o varias habitaciones. Es un opción óptima para personas que quieren conservarla pero necesitan rentas adicionales, además, estará acompañado.

No hace falta recordarles que el importe a satisfacer por el inquilino está en función del valor de la vivienda. Los inquilinos que antes comentaba, suelen estar poco tiempo y por tanto es factible ir actualizando la renta con la rotación de personas. Ponga un precio a la habitación y comparta los gastos, más efectivo y conveniente que un precio alto donde los gastos vayan incluidos. Obtener una renta, compartirá gastos e el pago y en una sociedad envejecida, su decisión puede combatir la soledad.

Recuerde que la renta recibida tributará en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario, estando sujeta por tanto a los tipos de la base imponible general, pero los gastos no tiene que incluirlos si el acuerdo es compartir gastos.

«Tengo una casa dentro de una zona de mercado inmobiliario muy dinámica, pero no quiero venderla ni alquilarla»

Otra opción alquile su vivienda completamente; eso sí la vivienda es y debe estar situada en un lugar con atractivo inmobiliario para el alquiler. Aquí las posibilidades de alquiler, especialmente en determinados sitios, es ilimitado, además de que económicamente puede ser mucho más interesante: turístico, universitario, residencial para altos ejecutivos, alquiler para profesionales, alquiler tradicional. Las opciones son ilimitadas, mire cual es el público de alquiler de la zona donde está situado el inmueble y a partir de ahí se puede hacer una idea.

Claro que la pregunta es obligada y yo ¿donde vivo?. La idea es alquilar una vivienda cuya renta a pagar sea inferior a la que usted recibe. Esa desnivel de renta es posible por que la casa sea más pequeña, esté en otra población o en otra zona más económica. Busque vivir alquilando en otras zonas, provincias, comunidades autónomas, incluso países. Eso sí importante para cuando se jubile y cambié su residencia, especialmente si sale del país, mire el nivel de medicina y centros hospitalarios, así como la cobertura que tendrá.

«No quiero nadie en mi casa, quiero mantener la propiedad y vivir en ella, pero necesito dinero extra»

También es posible, en este caso póngase en contacto con una entidad financiera y pida una hipoteca reversible. El banco mensualmente le ingresará una cantidad para complementar su pensión. Las cantidades recibidas no se declaran en IRPF, pues es un préstamo no un rendimiento.

El inconveniente es que no todas las viviendas son aceptadas. La situación, características y grado de conservación de la casa será un fuerte filtro.

«No tengo vivienda en propiedad pero invertir en el ladrillo me parece muy interesante de cara a la jubilación»

Sí, también hay solución, invierta en acciones de Socimis. El precio bursátil, así como la rentabilidad por dividendos que generan estas acciones esta ligado totalmente al comportamiento del precio y el alquiler del mercado inmobiliario y uso al que se destina.

Como pueden ver existen muchas posibilidades para que la vivienda, en la mayoría de los casos de muy difícil fraccionabilidad, pueda convertirse en una oportunidad para complementar la pensión. El Sr. Linde tenía razón cuando comentó que la mayoría de jubilados, eran propietarios del hogar. Creo que le mal interpretaron, como pueden ver la vivienda si puede suponer un buen colchón financiero de cara a la jubilación.